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5 motivos para alegrarse de no ser un padre perfecto

 

Muchos padres/madres se confiesan culpables de querer ser el mejor padre/madre posible para sus hijos, y este deseo de ser buenos padres soporta una industria entera de libros de crianza, productos y programas diseñados para enseñar a padres como relacionarse con sus hijos o controlar a sus hijos de modo que los padres parezcan que hacen su trabajo y lo hacen bien. Sin embargo, el deseo por ser un padre perfecto puede ser un problema. ¿Qué piensa de ser un padre perfecto? ¿Es posible? ¿Si fuera posible, sería sano? Aquí están 5 motivos para alegrarse de no ser un padre perfecto.
1. Ser perfecto impide a sus hijos aprender a tratar con los errores.

Haciendo todo perfectamente no se muestra el camino de los errores y estos son parte de la vida. Los niños se benefician de mirar a sus padres cometer un error, reconocerlo y corregirse. Ante un chillido porque se ha roto mi taza favorita, un perdón porque te he gritado en otra ocasión que esté enojado intentaré calmarme antes de hablar sobre lo que me ha dolido. Esto muestra a los niños que los errores son normales y enseña el modo de enfrentarse a ellos.

2. Ser un padre perfecto puede obstaculizar el aprendizaje de nuevas herramientas.

No querer hacer las cosas mal puede ser el principal obstáculo para aprender nuevas herramientas para gestionar los errores. Un padre perfeccionista que no puede aventurarse fuera de su zona de comodidad e intentar nuevas cosas y posiblemente hacerlas mal, se quedará en sus habituales disciplinas y modos de relación con su hijo. La crianza de los hijos es una práctica que se cambia constantemente, y cuando uno encuentra una táctica, los niños van y crecen y nosotros tenemos que improvisar sobre esos cambios. Esta flexibilidad propicia errores que son la base del crecimiento.

3. Los errores son oportunidades de crecimiento y descubrimiento

A nadie le gusta cometer un error, pero ser capaz de ver que usted hace algo mal y encontrar un nuevo y mejor modo de hacer cosas es una oportunidad de crecer y de mejorar como persona. Cometiendo errores y luego enmendándose es la base para construir la integridad y el carácter sano, y es una de las cosas más importantes que un padre puede enseñar a un/a hij@. Permitir que nuestros hijos vean nuestro proceso cuando cometemos errores y que dar un espacio para que ellos los cometan también aprendiendo todos juntos. Ser demasiado perfecionista con nosotros mismos o sobreprotegiendo a nuestros hijos a fin de impedirles cometer sus propios errores inhibe el proceso de crecimiento y cambio.

4. Ser perfeccionista en el cuidado de la casa implica niños que pierden oportunidad de juego

Preocupándose sobre juguetes desorganizados, arena en el vestíbulo, juguetes en el suelo, la pintura de la camiseta, es energía que podría ser mejor gastada. Los niños naturalmente activos y desorganizados, y ellos también AMAN ensuciarse, arreglar, explorar, aplastar, golpear, experimentan todo lo que pueden hacer con sus manos. ¿Por qué no simplemente aceptamos que la vida en la casa con los niños no está perfectamente ordenada?

Seguramente ser capaz de tener un espacio razonablemente ordenado ayuda a cada uno a sentirse cómodo en casa y los niños tienen que aprender a ordenar después de que hayan jugado. Pero en general, los niños felices añaden tanto más valor a la vida que una casa inpecable.

5. El perfeccionismo puede convertirse en un martirio.

Veo este hecho en la comunidad de Crianza con apego, y me pone triste cuando oigo a mamás que se quejan de como sufren por esforzarse en proporcionar el ambiente perfecto del apoyo a sus hijos. Sí, los niños se tienen que apoyar, y es el apoyo emocional fuerte el mejor modo para ayudar al crecimiento y desarrollo de los hijos. Pero esto no significa que la no consiga dormir más de dos horas en tres años. Usted no tiene que hacerse un mártir en la búsqueda de ser el padre perfecto. Uno de los principios más importantes de la Crianza con apego es el equilibrio – el cuidado de necesidades de todo el mundo en el equilibrio significa que la familia entera se beneficia. Moviendo a un niño a su propia cama, destetando por la noche, pidiendo a su niño que haga las cosas por sí mismo – estas cosas son una parte normal, sana de la crianza de los hijos en el equilibrio. Ello no significan que usted falla como padre con apego porque usted no puede colechar, cuidar y vestirles indefinidamente. La crianza con apego es un estado de ánimo, no un juego específico de comportamientos.

Admitir que se ha cometido un error, es difícil, pero sé que es mucho mejor para mí y mis hij@s cuando reconozco el error cometido, nunca fingir que no cometí el error..

Ser suave conmigo cuando cometo un error es también una práctica excelente para ser suave con mis hij@s cuando ellos cometen errores. Los errores son indicadores a lo largo de este viaje de la vida que me dicen cuando me he ido del curso, y ellos me ayudan a notar cuando se requiere que un esfuerzo extra para regresar a la pista.

No soy perfect@, pero saco el mayor partido posible de mis errores.

 

por michelle el 12 de junio de 2010
http://www.theparentvortex.com/wordpress/5-reasons-to-be-glad-youre-not-a-perfect-parent/

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