6-11Inteligencia emocionalEducaciónSocializacion

6-11 años. Qué hacer cuando nuestros hijos tienen algo que enseñarnos

 

  

Mediante el proceso de socialización las personas adquirimo se interiorizamos el modo de vida, las costumbres, los valores, la(s) lenguas(s)… de la sociedad en la que vivimos y nos adaptamos a nuestro entorno. De ese modo nos convertimos en miembros de nuestro grupo. En ese proceso la familia y la escuela son los principales agentes socializadores, pero no los únicos porque la socialización no se limita a la infancia. En ocasiones, el tener que adaptarse a situaciones o contextos nuevos pone a los adultos en la necesidad de emprender nuevas socializaciones. Por ejemplo, al trasladarnos de residencia, al cambiarnos de trabajo o al tener nuestro primer hijo… nos enfrentamos a situaciones en las que hemos de comenzar nuevas socializaciones.

 
© Quino 1964-1973

En el proceso de socialización aprendemos la(s) lengua(s) de nuestro entorno. La primera lengua la solemos aprender de nuestras madres y padres. Así es como concebimos la transmisión de la lengua, como un proceso que va de arriba a abajo, de los adultos a los niños. Pero en ocasiones no es así. A veces las madres y padres no pueden transmitir en casa a sus hijos una lengua del entorno y son los hijos, que la han aprendido en la escuela, los que la llevan a casa. Entonces son los hijos los socializadores de sus padres y éstos tienen la oportunidad de emprender una nueva socialización.

     
    © Quino 1964-1973

 

¿No es esa una situación bastante normal entre nosotros?

En muchos casos ¿no es el euskera una vivencia y un conocimiento que los niños aprenden en la escuela y llevan a sus hogares? Ese euskera aprendido en la escuela ya forma parte de su vida y de sus relaciones, es su medio de aprendizaje escolar y elemento integrante de su identidad. Entonces ¿cómo han de actuar los padres con esa lengua que les traen sus hijos a casa?

Os proponemos algunos consejos:

ESTAD ABIERTOS A LAS INNOVACIONES LINGÜÍSTICAS QUE NOS TRAEN VUESTROS HIJOS/AS, acogerlas con agrado, valorarlas, demostrar interés por ellas: qué ha hecho en la escuela, qué canción ha aprendido, qué cuento le han contado, qué libro ha leído…

CONVERTIROS EN SUS ALUMNOS. Son los niños los que llevan la experiencia del euskera al hogar y los padres los que, además de estar receptivos con la novedad, pueden aprovechar para iniciarse algo en la nueva lengua. A los niños les motiva mucho poder enseñar algo a sus padres.

CONVIVIR CON EL EUSKERA. Para muchos niños la experiencia del euskera es como una isla: en la escuela todo en euskera, en el parque poco, en casa nada… una realidad discontinua y fragmentada. Los padres pueden extender esa experiencia atomizada de la lengua haciendo también del hogar un espacio para el euskera, valiéndose de medios audiovisuales (TV, DVD, CD-Rom), música, radio, juguetes, juegos pedagógicos y de ordenador, libros, revistas… Los padres cuentas con innumerables medios para que las niñas oigan y utilicen el euskera también en casa.

 
 
© Quino 1964-1973

LAS RUTINAS LINGÜÍSTICAS ¿POR QUÉ NO EN EUSKERA? Socializarse lingüísticamente en una sociedad significa adquirir sus usos lingüísticos cotidianos. Esos hábitos o rutinas lingüísticas dan sentido a nuestra realidad y a nuestras relaciones. Diariamente son muchas –y siempre las mismas– las rutinas lingüísticas que empleamos: saludos, frases hechas, palabras de afecto… Incorporar esas rutinas en euskera es bastante fácil y su repetición diaria asegura y normaliza un uso mínimo de euskera: egun on a la mañana; on egin antes de comer; maitea, laztana o txiki al dirigirnos a la niña/niño.

LAS COSAS PEQUEÑAS SON IMPORTANTES. En un contexto bilingüe cuando los niños aprenden las lenguas también aprenden el lugar que cada lengua tiene en la sociedad: quién la habla, con quién, para qué, dónde, cuándo… Los padres pueden hacer que el euskera sea útil y válido en casa reservando para esta lengua alguna función. Para hacer útil la lengua las cosas pequeñas son importantes: el mensaje del contestador, las notas que escribimos en casa, la lista de la compra…

DAD EL SALTO Y ANIMAROS A APRENDER EUSKERA, al menos como para entender lo que la niña ha vivido en euskera y os quiere contar en esa lengua. La casa y la escuela no tienen por qué ser dos mundos lingüísticos separados, los padres podéis levantar puentes abriendo espacios para el euskera en el hogar.

En definitiva, el objetivo es que las madres y padres que no han podido enseñar el euskera en casa puedan contribuir a que sus hijos sean bilingües. No enseñándoles la lengua, claro, pero sí garantizándoles la motivación, el uso y el aprendizaje necesarios

 

PAULA KASARES
Soziolingüista y profesora de la UPNA
 
Revista Seme-alabak 
9. alea / 9º número
2010eko Martxoa / Marzo 2010
L.G.: SS-1023/07

etiketak

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba
Cerrar