Educación

Miedo a la separación y el momento de ir a la guarderia

 

El momento de llevar a la niña a la guardería es una auténtica aventura con nuestra hija de 17 meses: lloros, quejas, incluso vómitos. Ha comenzado este año y, lo está pasando tan mal, que mi marido y yo estamos sufriendo y no sabemos qué hacer. Nos estamos planteando sacarla de la guardería pero no sabemos si es lo mejor. En principio nos pareció más adecuada la guardería que dejarla con los abuelos pero ahora ya estamos dudando.

¿Qué debemos hacer ante esto?

Las dificultades para ir a la guardería o a la escuela pueden ser derivadas del miedo y la ansiedad de separarse de los padres o por situaciones vividas en la propia guardería

Todos los niños pasan por un periodo de adaptación a un lugar extraño y a personas nuevas y desconocidas, son normales estos temores.

El miedo a la separación es un  mecanismo evolutivo presente en casi todos los niños de 12 a 14 meses y es frecuente que se prolongue hasta los 3 años de edad. Para una niña de 17 meses separarse de los padres es costoso, ya que no entiende que es para un rato.

Ante esta situación, los padres deben preguntarse si los lloros, las quejas, etc. se dan sólo al entrar o persisten durante todo el tiempo que la niña está en la guardería, deben valorar si el tiempo de estancia en la guardería es muy amplio, y debería de haber un proceso de adaptación con tiempos de estancia progresivos, desde muy breves a cada vez más amplios. Incluso también los padres podrían entrar con ella un rato para ir poco a poco disminuyendo su tiempo de  estancia.

Además, los padres deben estar realmente convencidos de que la guardería es la mejor elección para su hija, si no lo están es mejor que se replanteen su decisión. Los niños perciben y absorben la ansiedad de sus padres, por ello, es importante que ellos ayuden a su hija a tranquilizarse, separarse y a entender que volverán a por ella, díganle en qué momento van a recogerla (después de comer, después de la siesta, etc.), y cuando vayan a recogerla, observen de qué humor sale, si está contenta, porque de no ser así entonces sí que deberían replantearse la opción elegida. No se vayan nunca sin decir nada, como escapando, establezcan una rutina de despedida, pueden dejarle un pañuelo o un juguete, algo que le recuerde y vincule a sus padres y que pueda tener hasta que vuelvan a recogerla.

Cuando la recojan de la guardería deben estar contentos y felicitarla, deben preguntar e interesarse por lo realizado, deben contar a su hija que han hecho mientras ella ha estado en la misma. Además, en el camino hacia la guardería pueden contarle a su hija aspectos positivos de lo que hará y que le pueden resultar atractivos (jugar  con plastilina, pintar, aprender…).Pueden utilizar también situaciones de la vida cotidiana que impliquen separación, por ejemplo dejarla con familiares, amigos…para que su hija se vaya acostumbrando y díganle siempre la verdad. 

Cabe decir, no obstante, que si la reacción de su hija a esa separación fuera desmesurada en cuanto a intensidad y se prolongase durante mucho tiempo, sería conveniente consultar a un especialista, pues podría tratarse a algo distinto a una simple ansiedad por separación, que hasta los 3 años, se considera como propio del desarrollo.

Bibliografía de ayuda:

Méndez Carrillo. F. X. (2005). Miedos y temores en la infancia. Madril. Pirámide.
Barrio Gándara, M.V. (2005). Emociones infantiles. Madril. Pirámide.

Seme-alabak Aldizkaria
2. alea / 2do número 
L.G.: SS-1023/07

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