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Nutrición y salud infantil. De los cero a los once años II

 

Nutrición y salud infantil. De los cero a los once años I

LACTANCIA ARTIFICIAL

haurra biberoiaDe no ser posible el establecimiento de la lactancia materna o cuando haya enfermedades que la contraindiquen, casos bastante raros, habrá que recurrir a la lactancia artificial. Se realiza con leche de vaca modificada, para parecerse lo más posible nutricionalmente a la leche materna, aunque no tiene las ventajas de la lactancia natural antes reseñadas. En cuanto a la preparación del biberón, los lactantes pequeños toleran mal el exceso de sales minerales, por lo que, si se utiliza agua de consumo público, debe hervirse un máximo de un minuto, para evitar la concentración de sales. Antes se solía recomendar la ebullición durante 10 minutos, pero luego se ha visto que de esta manera se multiplica la concentración de sodio 2,5 veces, con lo que se superan fácilmente los límites de sales recomendables; por otro lado, la ebullición durante un minuto asegura la inactivación de protozoos, bacterias y virus. En caso de utilizar agua envasada, hay que tener en cuenta la cantidad de sodio y de nitratos presente en la misma. De las aguas de consumo habitual en nuestro medio, las que cumplen los requisitos indicados son el agua de Insalus, Fontbella y Fuente liviana, entre otras. Se desaconsejan, por su elevado contenido en sales para la preparación de biberones las aguas de Alzola y Betelu. En la bibliografía aparece un artículo en el que se analizan más de 100 marcas comerciales de aguas envasadas de todo el estado, a donde podrá recurrir el lector interesado. El agua embotellada no es preciso hervirla.

ALIMENTOS FUNCIONALES. EFECTOS Y LIMITACIONES

iugurreÚltimamente se está dando una gran importancia en los medios de comunicación social a los alimentos funcionales, es decir, los pre y probióticos que se incorporan a los productos lácteos. Según las informaciones que dichos medios ofrecen, da la impresión de que sus funciones son muy importantes: modulan la respuesta inflamatoria y ayudan a la salud de muy diferentes formas. En la actualidad, se están incorporando los prebióticos a las leches adaptadas para lactantes y la información que facilita el fabricante es muy similar a lo que acabamos de decir: “Apoya las defensas”, “Facilita la formación de una flora intestinal equilibrada”, etc. En las siguientes líneas trataré de resumir sus características y los efectos beneficiosos reconocidos por la comunidad científica.

Los prebióticos son azúcares especiales que favorecen el crecimiento, en la flora intestinal, de una bacteria o un limitado número de bacterias. Se encuentran en la leche materna y, en el momento actual, la mayoría de las fórmulas lácteas adaptadas los incluyen en su composición. Los probióticos (gérmenes que colonizan el intestino) no se pueden dar en las leches adaptadas, sin embargo, sí se utilizan en los productos lácteos fabricados para el consumo de niños mayores: yogures “bio”, “actimel” etc. Según las investigaciones realizadas, los probióticos (microorganismos) son útiles en el tratamiento de la diarrea infecciosa aguda (acorta la duración de la diarrea) y pueden ser usados para prevenir la diarrea asociada al uso de antiobióticos, aunque se necesitan más estudios para afirmar con rotundidad este segundo aspecto. No están recomendados, desde instancias médicas, para su uso de forma habitual en la alimentación del niño. En cuanto a los prebióticos (azúcares), el único efecto demostrado por el momento es su actividad frente al estreñimiento. Todo lo demás efectos que ofrecen a los consumidores: un cuerpo más sano, mayor vitalidad, etc, no se ha demostrado científicamente en ningún estudio serio.

ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA

haurra sagarra2A partir de los 6 meses, la lactancia materna no es suficiente para cubrir los requerimientos nutricionales. Dado que el nutriente principal continúa siendo la leche, a estos alimentos añadidos se les denomina alimentación complementaria. Debe de iniciarse siempre en pequeñas cantidades separando la introducción de uno y otro alimento por lo menos una semana, no existiendo preferencia por comenzar con uno u otro tipo de alimento (cereales, frutas o verduras). En general, el cereal sin gluten es el primer alimento introducido. Hay algunas personas que tienen intolerancia al gluten (proteína contenida en trigo, centeno, cebada y avena), por lo que su administración muy precoz podría ser perjudicial para ellos, por eso se ha consensuado retrasar el inicio de la alimentación con gluten hasta los 6 u 8 meses. A partir de los 4 ó 5 meses se comienza también con la papilla de frutas. En ésta, se puede utilizar cualquier tipo de fruta del tiempo, evitando las más alergénicas, como fresa y melocotón hasta el año de vida. La carne se introduce a partir de los 6 meses, el pescado a partir de los 11 meses y el huevo a partir del año.

ALIMENTACIÓN DEL PREESCOLAR Y ESCOLAR

haurra ahiaA partir del año el niño se incorpora progresivamante a los hábitos alimenticios de la familia. En estas edades surgen conductas alimenticias caracterizadas por preferencias y aversiones, con comportamientos caprichosos, corriendo el peligro de realizar dietas que contengan sólo un tipo de alimento y que sean carenciales con respecto al resto de nutrientes, por lo que nuestra preocupación debe orientarse a asegurar la variedad de los alimentos de la dieta. El niño debe tomar un mínimo de 500 ml de leche o derivados, harinas, frutas, verduras, legumbres, carne y pescado.

En el niño a partir del año de edad existe una disminución de la tasa de crecimiento. El niño que había crecido 24 cm en el primer año, crece en el segundo12, 10 en el tercero y 5-6 a partir del cuarto, continuándose ese crecimiento estable durante toda la etapa escolar. Ello justifica el “poco apetito”, así como, el desinterés por los alimentos. Posteriormente se ralentiza un poco la velocidad de crecimiento, en la proximidad de la pubertad, justo en el período anterior al pico de crecimiento puberal. Al aumentar la actividad intelectual y deportiva, entre los 7 y 11 años, tienen un mayor gasto calórico por lo que también suelen aumentar la ingesta alimentaria.

En la edad preescolar y escolar la alimentación familiar es su principal referencia, ya que aprenden por imitación. Hay que tratar de evitar la denominada alimentación “basura”, que suelen ser productos manufacturados con elevadas cantidades de grasas saturadas, azúcares, colesterol y con pocos micronutrientes, recomendándose la alimentación con cereales, frutas, verduras, lacteos, pescado y carne, tratando de que ésta sea variada.

ALIMENTACIÓN VEGETARIANA

haurra barazkiakFinalmente quería hacer un pequeño apéndice sobre otro tipo de formas de alimentación que conviven en nuestro medio. Actualmente, es creciente el número de personas que, por diversos motivos (religiosos, ecológicos, filosóficos, etc.), adoptan una alimentación no tradicional (vegetariana, macrobiótica, etc.).

La alimentación vegetariana, que es la más habitual, excluye la carne y el pescado de la dieta. Hay una modalidad: la ovolactovegetariana, que admite huevos y lácteos dentro de su dieta, pero hay otros, denominados vegetarianos estrictos, que no admiten ningún producto que tenga un origen animal. La alimentación vegetariana estricta no es adecuada para los niños pequeños (es deficitaria en proteínas, cuando su necesidad es elevada en los niños con crecimiento rápido), por lo que se desaconseja totalmente. Dada la posibilidad de déficit de Vitamina B12, hierro, calcio (sólo si no toman leche ni lácteos) y Zinc, se recomienda realizar controles de los mismos, para poder indicar los suplementos pertinentes, si las cantidades no son las adecuadas.

BIBLIOGRAFÍA

1- GÓMEZ DE TERREROS I. Alimentación del niño sano. En ARGÜELLES F, POLANCO I. Manual de gastroenterología pediátrica. Granada, Editorial Comares, 1996; pp. 35-55.

2- GRUPO DE TRABAJO SOBRE LACTANCIA MATERNA DE LA ACADEMIA AMERICANA DE PEDIATRÍA. Lactancia materna y utilización de la leche humana. Pediatrics (ed. esp.)1997; 44: 442-446.

3- SOCIEDAD ESPAÑOLA DE GASTROENTEROLOGÍA, HEPATOLOGÍA Y NUTRICIÓN PEDIÁTRICA. Guías prácticas sobre la nutrición. Alimentación en el lactante. An Esp Pediatr 2001; 54: 145-159. http://www.aeped.es

4- VITORIA MIÑANA I. Agua de bebida en el lactante. An Pediatr (Barc) 2004; 60: 161-9. http://www.aeped.es

5- Probióticos y prebióticos: ¿Alimentos funcionales? INFAC Vol 11- Nª 9 Oct. 2003 (Información farmacoterapéutica de la Comarca).

http://www.euskadi.net/sanidad o http://www.osakidetza.net

 

Fuente: http://www.euskonews.com/0261zbk/gaia26101eu.html

 

 

 

 

 

 

 

 

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