EdoskitzeaOsasuna

Edoskitzaroa eta elikadura-Lactancia y nutricion

 

Edoskitze naturalaren elikadura abantailak-Ventajas Nutricionales de la Lactancia Materna

La leche humana est√° especialmente dise√Īada para satisfacer las necesidades de crecimiento y desarrollo que tiene el ni√Īo/a.

El perfil de aminoácidos es ideal para su absorción y para su utilización, especialmente por el cerebro del neonato. La principal proteína de la leche de vaca es la caseína, con concentraciones elevadas de fenilalanina, tirosina y metionina, para las cuales el lactante tiene pocos recursos en lo que a enzimas digestivas se refiere.

 

 

 Leche de vaca Leche materna

Principal proteína caseína, con concentraciones elevadas de fenilalanina, tirosina y metionina, para las cuales el lactante tiene pocos recursos en lo que a enzimas digestivas se refiere.

Contiene poca¬†lactoalb√ļmina¬†y¬†ciste√≠na¬†que el ni√Īo puede digerir r√°pidamente.√°cido docosahexaen√≥nico (DHA) y los aceites w3, ¬†ausentes en la leche de vaca.

No contiene taurina. 

Debido a que la fuente primaria de¬†vitamina B6¬†y la √ļnica fuente de¬†vitamina B12¬†son los productos animales, las madres¬†vegetarianas estrictas¬†pueden producir leche deficiente en estas vitaminas a menos que complementen sus dietas.

El contenido de vitamina D de la leche humana es menor que el de la leche de vaca

Perfil de amino√°cidos ideal.

Lactoalb√ļmina y ciste√≠na.

Taurina, importante para el sistema cerebral y nervioso.

Contenido en lipasas, que ayudan a la digestión de las grasas.

Grasas piliinsaturadas.

Cantidad constante de colesterol: cerebro y del tejido nervioso, muchas enzimas.

√Ācido docosahexaen√≥nico (DHA) y los aceites w3.

Rica en vitaminas A, C y E.

 

La leche de vaca contiene poca lactoalb√ļmina y ciste√≠na que el ni√Īo puede digerir r√°pidamente. La leche humana contiene taurina, importante para el crecimiento cerebral y nervioso, mientras que la leche de vaca no lo contiene en absoluto, por lo que se requiere su adici√≥n en la mayor√≠a de las f√≥rmulas para lactantes.

La leche del pecho es √ļnica en su contenido de lipasas, que ayuda a la digesti√≥n de las grasas. El perfil graso de la leche humana est√° formado, predominantemente, por grasas poliinsaturadas, con una cantidad constante de colesterol, de forma independiente de la ingesta de colesterol por la madre. El colesterol es un importante constituyente del cerebro y del tejido nervioso, as√≠ como de muchas enzimas. Una preocupaci√≥n actual es que el √°cido docosahexaen√≥nico (DHA) y los aceites w3, aunque est√°n presentes en la leche humana y en los aceites de pescado, est√°n ausentes en la leche de vaca.

Los estudios animales sugieren una fuerte relaci√≥n entre el DHA y el crecimiento del cerebro. La leche humana es rica en vitaminas A, C y E. Su contenido en vitamina B depende de la ingesta materna. Debido a que la fuente primaria de vitamina B6 y la √ļnica fuente de vitamina B12 son los productos animales, las madres vegetarianas estrictas pueden producir leche deficiente en estas vitaminas a menos que complementen sus dietas.

El contenido de vitamina D de la leche humana es menor que el de la leche de vaca. 

Protección Inmunológica de la Leche Humana

En la leche materna hay macr√≥fagos, que fagocitan las bacterias y los virus del intestino, y linfocitos que tambi√©n proporcionan protecci√≥n inmunol√≥gica al intestino del ni√Īo/a.

La flora normal del intestino del recién nacido incluye lactobacilos, cuyo crecimiento es estimulado por el factor bifidus y el pH ligeramente ácido de la leche humana.

La Ig A secretora de la leche humana reduce la incidencia de enfermedad respiratoria, diarrea y sepsis. Otros factores humorales de la leche humana incluyen nucleótidos, lisozima, interferón, complemento. Todas estas propiedades son exclusivas de la leche humana, aunque se intenten fortificar las fórmulas infantiles con algunos de ellos, como por ejemplo los nucleótidos.

Los lactantes totalmente alimentados con leche materna presentan una menor incidencia y morbilidad de infecciones bacterianas, sobre todo del tracto respiratorio. La incidencia de patolog√≠as al√©rgicas importantes (eczema, asma, rinitis al√©rgica), est√° significativamente reducida en los dos primeros a√Īos de vida de ni√Īos amamantados.

Requerimientos Nutricionales y Suplementación

Durante la lactancia se produce un incremento generalizado en las necesidades de la mayor√≠a de los nutrientes, sobre todo los implicados en la producci√≥n l√°ctea. Este incremento es especialmente importante en el caso de energ√≠a, prote√≠nas, calcio, hierro y de las vitaminas A, E, C y √°cido f√≥lico. Se deben realizar de 4 a 6 tomas diarias, seg√ļn horarios y r√©gimen de vida de la madre, sin aumentar excesivamente su volumen.

Energía: la madre lactante debe recibir un suplemento calórico diario de 500 Kcal respecto a la dieta normal de la mujer no embarazada. Es aconsejable una dieta de 2.500 a 2.800 Kcal/día. El esfuerzo metabólico no sólo está en producir un determinado volumen lácteo, sino en la enorme y compleja síntesis de los componentes de la leche. La ración calórica no debe restringirse como método para recuperar el peso habitual de la madre previo al embarazo, y tampoco debe de ser inferior a 1.500 Kcal en ninguna fase del amamantamiento. Una lactancia adecuada con la utilización de las reservas grasas es compatible con una reducción gradual del peso.

Proteínas: como aporte de proteínas se recomiendan diariamente unos 15 gramos adicionales durante el primer semestre de la lactancia y 12 gramos en los seis meses siguientes, respecto a la madre no lactante. Al menos la mitad de la ración proteica debe ser de elevado valor biológico.

Minerales: del mismo modo que ocurría en la gestación, son nutrientes especialmente requeridos en calcio, fósforo y de hierro.

Calcio y fósforo: los requerimientos de ambos minerales aumentarán de manera importante durante la lactancia debido a su presencia en la leche materna. La recomendación es, en ambos casos, de 1.500 mg/día.

РLas necesidades de hierro también aumentarán en la madre lactante a 18 mg/día.

РLos depósitos de calcio y de hierro materno después del embarazo han de tenerse en cuenta para evitar descalcificaciones óseas y anemia ferropénica en la madre lactante; en caso necesario se le administrarán suplementos minerales a dosis farmacológicas.

Vitaminas: los requerimientos de vitaminas hidrosolubles (C, B1, B2 y ácido fólico sobre todo), y de las vitaminas liposolubles (A, D y E), aumentan durante el periodo de lactancia. Si durante la lactancia la dieta seguida por la madre es equilibrada y variada, no serán necesarios suplementos farmacológicos.

Vitamina A: a diferencia de lo que ocurría en la gestación, en la lactancia las necesidades de vitamina A son más elevadas que en mujeres no lactantes, lo que obliga a introducir en la dieta alimentos ricos en ella, como son: hígado de ternera, foie-gras, zanahoria, endivia, escarola, anguila, angulas, yema de huevo, mantequilla, margarina, boniato, batata, caviar, zumo de tomate, congrio, pez espada, nata, queso manchego, acelgas.

Vitamina D: las ingestas recomendadas son idénticas a la gestación, y por tanto son válidas las consideraciones alimenticias que se hicieron en esa situación.

Vitamina E: debe aumentarse tambi√©n en la lactaci√≥n, siendo alimentos ricos en esta vitamina: aceite de germen de trigo, aceite de girasol, aceite de oliva, avellana, almendra, aceite de ma√≠z, cacahuete, margarina, anguila, at√ļn y bonito en aceite.

Vitamina C: dentro de las vitaminas hidrosolubles hay que destacar la vitamina C, cuyo aporte debe asegurarse a través de alimentos como los cítricos y otros que son ricos en ella, tales como: guayaba, coles y repollo, pimientos, coles de Bruselas, kiwi, coliflor, fresa y fresón, brécol cocido, jugo de limón, espinacas, naranja, calabaza, cebolla tierna, mandarina.

Agua: la leche materna contiene un 85-90% de agua, por lo que es comprensible que la madre lactante deba ingerir un volumen líquido suficiente para asegurar la producción de leche diaria y mantener el equilibrio hídrico materno, lo que supondría una ingesta de 2 a 3 litros al día.

Otros Componentes Dietéticos en la Lactancia

Durante la lactaci√≥n se debe evitar el consumo de diversos productos que pasan a la leche y que pueden ser nocivos para el ni√Īo o dar mal sabor a la leche.

Entre estos productos se incluyen: alcohol, cafe√≠na y nicotina, f√°rmacos diversos que se excretan por la leche y muchos son altamente peligrosos para el ni√Īo, y alimentos de sabor fuerte, que pueden comunicar un sabor desagradable a la leche, como son las coles, esp√°rragos, r√°banos y especias en general.

Pauta Dietética para la Madre Lactante

– Ingerir de 4 a 6 tomas diarias, seg√ļn el r√©gimen de vida (desayuno, media ma√Īana, comida, merienda, cena y recena).

– Consumir diariamente alimentos de todos los grupos, con gran variedad especialmente ensaladas, frutas, l√°cteos y alimentos proteicos.

– La dieta debe aportar suplementos que incluyen los nutrientes que intervienen en la producci√≥n de leche: prote√≠nas, calcio, hierro, agua, vitaminas…

РSeleccionar de cada grupo de alimentos aquellos que aportan una cantidad moderada de grasa. Evitar así los derivados lácteos muy grasos, la nata, leche condensada, quesos muy grasos y fermentados, las carnes de cerdo y de cordero muy grasas, patés, embutidos grasos (chorizo, salchichón), la bollería muy azucarada y la repostería muy grasa, chocolate.

Limitar el consumo de verduras flatulentas, de conservas de pescados, salazones y ahumados.

РAsegurar el aporte hídrico (frutas, hortalizas, y sobre todo agua de bebida), y el vitamínico-mineral (frutas, verduras y hortalizas).

– Se aconsejan consumir alimentos cocidos al vapor, a la plancha, horno, parrilla. Usar de forma moderada las frituras, rebozados, estofados, guisos.

РLas grasas utilizadas para condimentación deben de ser preferentemente aceite de oliva y de semillas (maíz, girasol, soja), utilizando con moderación la mantequilla, nata, mayonesa.

РSe pueden utilizar todos los condimentos, especialmente los suaves y aromáticos, limitando los picantes e irritantes (pimienta, pimentón, mostaza, chile) y los alimentos que den un sabor fuerte a la leche (ajo, cebolla, puerros, rábanos, espárragos, pimiento crudo, alcachofas, col).

– Utilizar edulcorantes naturales (melaza, miel, mermeladas).

РCubrir las necesidades diarias de calcio con sésamo+pipas de calabaza, postres lácteos, purés y cremas elaboradas con leche, platos gratinados con queso, bechamel, frutos secos.

No ingerir alcohol y limitar el consumo de bebidas excitantes o estimulantes (café y té concentrados, refrescos con cafeína) y de bebidas gaseadas azucaradas. Puede emplearse vino blanco en las salsas, pues al calentarlo al fuego el etanol se volatiliza. Es mejor tomar las infusiones estimulantes diluidas.

РIngerir alimentos ricos en hierro y en vitamina C, para aumentar la absorción del hierro.[No tomar hierro junto al calcio, porque inhibe su absorción].

РLa leche empleada para la preparación de platos será preferiblemente descremada para evitar sobrepasar la cantidad de grasa recomendada.

– La leche del desayuno y de la merienda debe ser entera o semidescremada para asegurar el aporte de vitaminas liposolubles.

TTiKLik!

Related Articles

Utzi erantzuna

Gune honek Akismet erabiltzen du zaborra murrizteko. Ikusi nola prozesatzen diren zure erantzunen datuak.

Back to top button